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VIH y bienestar emocional: Un factor clave en la salud mental
El diagnóstico de Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) es un momento lleno de incertidumbre
emocional y psicológica que se acompaña de estrés y ansiedad frente al futuro, tanto de la persona
diagnosticada como de su círculo social cercano. El proceso a seguir comienza por una etapa de
asimilación y cambios en el estilo de vida que transcurren en una transición progresiva.
Acorde a un informe de Gilead Science y VIHda Positiva, el 40% de las personas con VIH presentan síntomas asociados para el diagnóstico de un trastorno mental. Esto debido a que, las diferentes etapas de proceso, están compuestas por un conjunto de factores emocionales que se entremezclan por concepciones previas de la enfermedad como su estigma, cura, consecuencias, tratamientos y vulnerabilidad que se deben aprender a controlar y adaptar.
Asimismo, gestionar cualquier trastorno psicológico derivado del VIH a tiempo, es un punto de partida importante para frenarlo y tratarlo, teniendo en cuenta que 1 de cada 2 pacientes con VIH aún no ha sido diagnosticado con un trastorno mental.
Acorde a un informe de Gilead Science y VIHda Positiva, el 40% de las personas con VIH presentan síntomas asociados para el diagnóstico de un trastorno mental. Esto debido a que, las diferentes etapas de proceso, están compuestas por un conjunto de factores emocionales que se entremezclan por concepciones previas de la enfermedad como su estigma, cura, consecuencias, tratamientos y vulnerabilidad que se deben aprender a controlar y adaptar.
Asimismo, gestionar cualquier trastorno psicológico derivado del VIH a tiempo, es un punto de partida importante para frenarlo y tratarlo, teniendo en cuenta que 1 de cada 2 pacientes con VIH aún no ha sido diagnosticado con un trastorno mental.
Impacto psicológico
La infección por el VIH puede afectar el cerebro y el sistema nervioso, lo que trae consigo cambios
en la forma en que una persona piensa y se comporta frente a ciertas circunstancias. Del mismo modo,
algunos medicamentos utilizados durante el tiempo prolongado del tratamiento, pueden tener efectos
secundarios a largo plazo que afectan la salud mental del paciente.
El deterioro cognitivo causado por esta enfermedad afecta principalmente la memoria a corto plazo, la capacidad para resolver tareas, la fluidez verbal, la concentración y el aprendizaje desde una temprana edad. Se estima que esto sucede en una de cada dos personas con VIH, según José A. Muñoz Moreno, docente en Estudios de Ciencias de la Salud de la Universidad Oberta de Cataluña.
Sumado a esto, los pacientes tienen mayor probabilidad de sufrir algunos trastornos de salud mental por causa del estrés relacionado con el hecho de convivir en esta enfermedad. Es así como algunos de los trastornos mentales son:
El deterioro cognitivo causado por esta enfermedad afecta principalmente la memoria a corto plazo, la capacidad para resolver tareas, la fluidez verbal, la concentración y el aprendizaje desde una temprana edad. Se estima que esto sucede en una de cada dos personas con VIH, según José A. Muñoz Moreno, docente en Estudios de Ciencias de la Salud de la Universidad Oberta de Cataluña.
Sumado a esto, los pacientes tienen mayor probabilidad de sufrir algunos trastornos de salud mental por causa del estrés relacionado con el hecho de convivir en esta enfermedad. Es así como algunos de los trastornos mentales son:
¿Cómo puedes cuidar tu salud mental?
El acompañamiento por especialistas puede ayudar a identificar y parar a tiempo los factores que
inducen a todos estos problemas. Revisa con tu médico el tratamiento que sigues, debido a que, en
ocasiones, algún medicamento especializado puede estar causando alguna dificultad extra.
Por ello, si eres paciente o cuidador, es de suma importancia estar atento/a a síntomas que afecten tu bienestar. Ten presente que la depresión, la ansiedad y el insomnio se pueden diagnosticar y tratar de forma efectiva en conjunto con tus hábitos de vida como:
Revisa la calidad de tu sueño: algunos estudios sugieren que las personas que viven con VIH son más propensas al insomnio, y aún más si se trata de mujeres.
Mejora tu estilo de vida: come bien, haz ejercicio, medita y limita tu ingesta de alcohol y café.
Únete a un grupo de apoyo.
Por ello, si eres paciente o cuidador, es de suma importancia estar atento/a a síntomas que afecten tu bienestar. Ten presente que la depresión, la ansiedad y el insomnio se pueden diagnosticar y tratar de forma efectiva en conjunto con tus hábitos de vida como:
Revisa la calidad de tu sueño: algunos estudios sugieren que las personas que viven con VIH son más propensas al insomnio, y aún más si se trata de mujeres.
Mejora tu estilo de vida: come bien, haz ejercicio, medita y limita tu ingesta de alcohol y café.
Únete a un grupo de apoyo.